Ésta es la pregunta que se plantea después de descubrir un túnel de unos 13,5 metros de largo en la parte norte del templo de la capital abulense.
Todo parece indicar que la galería continúa y su destino, según Vicente Aparicio, administrador de la Catedral, estaría en el solar de lo que fue el Obispado de Ávila hasta el siglo XVIII. En concreto, se barajan tres destinos: el actual edificio de Correos –antiguo Palacio Episcopal-, la Biblioteca Pública –que constituía las casas de los canónigos- o el Episcopio.
Una de las novedades aportadas por Aparicio es que este último edificio sería, en realidad, la casa-taller del maestro Fruchel. Él fue el encargado de dirigir las obras de la Catedral entre 1170 y 1190, aproximadamente, y el túnel ahora descubierto podría haberse diseñado para que éste “se desplazara diariamente desde su casa hasta las obras”, afirma el administrador del templo.
En cualquier caso, no habrá nada seguro hasta que no se profundice en la investigación. El primer paso para ello es pedir permiso al Cabildo catedralicio, tras la cual se abrirá el pasadizo para que alguien entre. No será una tarea fácil, pues los escombros hacen que en algunos puntos el túnel se reduzca a los 35 centímetros. Después comenzaría la excavación arqueológica.
Restos humanos
La galería fue descubierta a finales de febrero a raíz de una “saetera sospechosa”, afirma Vicente Aparicio. Vieron que la profundidad de esa ventana estrecha era excesiva y consiguieron hacer un barrido fotográfico del interior del pasadizo introduciendo una cámara de fotos a través de esa mínima apertura.
De acuerdo a estas imágenes, el túnel adintelado, de dos metros de alto por 0,71 de ancho, está formado por piedras labradas del siglo XII y mortero de cal. En su interior hay montículos de escombros y restos humanos, al menos dos cráneos y una tibia. Hay que señalar que el corredor se encuentra actualmente dividido en dos partes, ya que un tramo quedó obstruido al hacer la construcción de la capilla de los Velada, en el siglo XVII. El administrador de la Catedral cree que en dichas obras se podría haber levantado algún sepulcro, cuyos restos corresponden a los encontrados ahora en la galería.
El corredor es contemporáneo de la girola y, por lo tanto, permanece al siglo XII. Está “muy bien terminado”, afirma Aparicio, quien no tiene dudas de que fue “diseñado y realizado por Fruchel”. “Ningún tratadista de la Catedral de Ávila menciona este pasadizo”, añade, asegurando que el único que lo sabia era el maestro francés.
El paso podría haber estado vigente hasta el siglo XVII –cuando queda bloqueado por las obras antes mencionadas de la capilla de los Velada-. Además de servir como vía de comunicación entre el antiguo Episcopio y la iglesia, también tendría un uso militar y de vía de escape en caso de emergencia. “Si la Catedral es castillo y al mismo tiempo templo, necesita una comunicación eficaz de los soldados”, dice Aparicio.
Por cuatro capillas
El punto de inicio del pasadizo se sitúa en la escalera de caracol que da acceso al cimorro, y es que se ha descubierto que había más escalones bajo un falso suelo. A partir de ahí se pueden ver 2,8 metros del pasadizo, hasta el muro de contención que existe debajo de la capilla de los Velada.
En este punto, en la capilla de San Nicolás, se ha descubierto una saetera nueva. Estas ventanas servían como respiraderos y puntos de luz de la galería subterránea. El túnel, superado el tramo obstruido, continúa por la capilla de San Rafael y se ha comprobado que llega hasta la capilla de San Antón. Para conocer el resto del recorrido que sigue la galería será necesario profundizar en los trabajos arqueológicos.
Fuente: aviladigital.com
