Ésta es la pregunta que se plantea después de descubrir un túnel de unos 13,5 metros de largo en la parte norte del templo de la capital abulense.
Todo parece indicar que la galería continúa y su destino, según Vicente Aparicio, administrador de la Catedral, estaría en el solar de lo que fue el Obispado de Ávila hasta el siglo XVIII. En concreto, se barajan tres destinos: el actual edificio de Correos –antiguo Palacio Episcopal-, la Biblioteca Pública –que constituía las casas de los canónigos- o el Episcopio.
Una de las novedades aportadas por Aparicio es que este último edificio sería, en realidad, la casa-taller del maestro Fruchel. Él fue el encargado de dirigir las obras de la Catedral entre 1170 y 1190, aproximadamente, y el túnel ahora descubierto podría haberse diseñado para que éste “se desplazara diariamente desde su casa hasta las obras”, afirma el administrador del templo.
En cualquier caso, no habrá nada seguro hasta que no se profundice en la investigación. El primer paso para ello es pedir permiso al Cabildo catedralicio, tras la cual se abrirá el pasadizo para que alguien entre. No será una tarea fácil, pues los escombros hacen que en algunos puntos el túnel se reduzca a los 35 centímetros. Después comenzaría la excavación arqueológica.